sábado 21 de noviembre de 2009

EL ESTUDIO DE FINALES DE PARTIDA

SOBRE LA FUNCIÓN DE INSTRUCTORES Y ENTRENADORES COMO FORMADORES DE NUESTROS AJEDRECISTAS

Alexis Murillo Tsijli
Maestro Internacional de Ajedrez

La Federación Central de Ajedrez desde hace ya algún tiempo no organiza cursos para instructores y entrenadores de nuestra disciplina. Esto es lamentable porque estos cursos constituyen un centro de discusión e intercambio de ideas. Estamos seguros de que los nuevos vientos que soplan en el ente federativo llevarán a cambios positivos en esta área.

Sin embargo, existen algunas alternativas para llenar el vacío que se produce por falta de cursos. Uno de ellos es el intercambio de ideas a través de la publicación de materiales de entrenamiento y propuestas en los diferentes medios que nos ofrece la web.

Alguna vez, en conversación con un destacado excampeón nacional, él compartió conmigo su idea de que al existir tantos libros publicados, bases de datos y tantos artículos en la Internet, ya no tiene sentido escribir y publicar nuevos materiales ajedrecísticos. No comparto esta idea por muchas razones. De momento, me parece apropiado esbozar dos razones fundamentales:

La primera es que la mayoría de los materiales que se pueden consultar son apenas una base para los instructores y entrenadores para construir sus propios materiales de clase o entrenamiento, aunque muchas veces parecen ser acabados y definitivos. Son apenas propuestas de técnicas y métodos.

La segunda razón se encuentra en que estas técnicas y métodos propuestos son adecuados a las realidades de competición, de organización y de disponibilidad de recursos de otros países. Es muy importante adaptar esas propuestas en nuestra labor a las realidades nacionales, e incluso con más detalle a las realidades locales.

En Costa Rica todavía no se ha logrado distinguir en la práctica la diferencia entre enseñar ajedrez y entrenar para competir en ajedrez. Quienes de alguna manera nos hemos relacionado con la enseñanza y el entrenamiento, por ejemplo, trabajando para un comité cantonal de deportes o para una escuela, nos encontramos con que muchas veces debemos hacer un alto en una sesión con jugadores intermedios y avanzados (aclaro que esta clasificación me parece inapropiada) para enseñar a jugar a nuevos jugadores que no conocen ni siquiera el movimiento de las piezas. A pesar de que se establezcan horarios diferenciados, este tipo de dificultades persisten y se resisten a desaparecer.

En ese sentido, la propuesta de Miguel Soutuyo (en su libro “El Ajedrez en la Escuela, Hacia una nueva forma de enseñar el ajedrez en las escuelas”, Ediciones Novedades Educativas, Buenos Aires, 2000), de establecer claramente la enseñanza del ajedrez en clubes en escuelas, (no materias especiales), y separarlas del entrenamiento en un nivel superior (que en el caso de nuestro país calza con el ajedrez de los comités de deportes para Juegos Deportivos Nacionales) se puede adecuar bien a nuestra realidad y responde bien al espíritu de la Ley del Deporte (Creación del ICODER). Incluso podríamos agregar que luego debe reconocerse el tercer nivel que es propiamente el ajedrez federado, donde también debería existir una estructura permanente de instructores y sobre todo entrenadores para jóvenes avanzados.

Por supuesto existen muchas dificultades por vencer, como la falta de reconocimiento en el pago justo a instructores en las instituciones educativas, en los comités de deportes, falta total de entrenadores permanentes en la federación, los fallos en la estructura de Juegos Deportivos Estudiantiles (del Ministerio de Educación) y la mala comunicación entre instituciones educativas, comités de deportes, asociaciones y la federación.

Sin embargo, no todos los problemas deben verse en las leyes y en las estructuras administrativas. Muchos problemas surgen de nuestra propia labor como instructores y entrenadores. Por eso, si se pretende ser un buen instructor y un buen entrenador, es muy importante tener no sólo las ganas de serlo, sino meditar constantemente en la labor que realizamos, buscar capacitarnos de manera permanente y tener la suficiente humildad para cambiar las acciones que prueban ser insuficientes o totalmente equivocadas.

Además, debemos intentar ser muy objetivos en nuestro trabajo. Debemos separar ciertos anhelos personales, que muchas veces son inconscientes, de las realidades de los jóvenes que están bajo nuestra instrucción.

Por supuesto que podríamos extendernos mucho si detallamos más cada uno de los puntos anteriores, o si buscamos otros que no hemos mencionado. Mas prefiero simplemente dejar estos planteamientos inconclusos, porque serán siempre tema de futuros intercambios de ideas, lo cual nunca tendrá fin.

Quiero compartir con los formadores un material de entrenamiento concreto muy básico (que se entregará en un próximo artículo) con algunas reflexiones.

Antes de ello debo advertir que muchas veces los instructores y entrenadores pecamos al esperar que los jugadores principiantes se salten muy rápido las etapas en su formación. Estas etapas las separa Soutuyo en el niño de la siguiente forma: 1. Etapa de los movimientos, 2. Etapa del comer, 3. Etapa del jaque mate y 4. Etapa del equilibrio.

Estas etapas las recorre cada niño a una diferente velocidad, lo cual no implica que quienes las recorren “más rápido” sean necesariamente mejores o más talentosos. Tampoco se puede decir que pasar de una etapa a otra se dé de una manera muy clara y es por eso que el ojo atento del instructor-entrenador es muy importante para ir clasificando la etapa en la que se encuentra cada uno.

Soutuyo, con buen fundamento, explica que la mejor manera de hacer que los niños principiantes vayan superando cada etapa es simplemente dejándolos jugar todo lo que puedan entre ellos, sin recibir desde el inicio lecciones de cómo deben jugar como si se tratara de una materia. Al principio la labor del instructor es ir reforzando los conocimientos que los mismos niños van descubriendo por sí mismos. Por ejemplo, cuando un niño está en la primera etapa, sus esfuerzos no se concentran en realizar una “buena” partida, sino apenas en realizar jugadas legales. El instructor debe insistir sutilmente en las reglas de cómo se juega ajedrez cada vez que hay una jugada ilegal. Pero debe concentrarse únicamente en las reglas (por ejemplo, cómo se mueve un alfil, cómo se realiza el enroque, cómo se realizan las capturas en especial la toma al paso, las promociones sin insistir que se debe pedir dama sino lo que uno quiere, o que un rey no puede permanecer en jaque). Ciertamente se pueden crear materiales con ejercicios sobre el movimiento de las piezas, pero estos materiales deben ser claros y pequeños, para que los niños sigan progresando sobre todo con la práctica de sus partidas. Entre más partidas juegan se van dando cuenta que quienes comen más piezas son los que más victorias obtienen y por eso empiezan también a comer piezas con avidez y llegan a la segunda etapa. El instructor puede ir observando que algunos niños empiezan a sacar las piezas un poco más al centro o que a veces no descuidan una pieza amenazada y la retiran a un sitio seguro. En esos momentos el instructor puede alabar tales acciones por si mismas para que se refuercen, sin necesidad de indicar que era mejor otra jugada. Cuando los niños pierden partidas por jaque mate a pesar de una abrumadora ventaja material, se van dando cuenta que de la importancia de la seguridad del rey y de las bondades del ataque. Cuando buscan dar jaque mate y pierden interés en el material se ha llegado a la tercera etapa. La cuarta etapa, del equilibrio, se alcanza cuando los niños se dan cuenta que el jaque mate es muy importante pero que no se puede descuidar el equilibrio material.

Es importante que los instructores separen a los jugadores que van avanzando más rápido para no desalentar a los que avanzan con más lentitud, lo cual facilita mantener el grupo numeroso. En el mediano y largo plazo se puede constatar que muchos de los niños que al principio se mantenían rezagados luego alcanzan a los más avanzados, e incluso algunos llegan a superarlos.

Las diferentes etapas pueden ser recorridas por los niños en plazos muy dispares, que pueden ir de un mes a seis meses. Entre más partidas jueguen estos plazos tienden a ser más cortos.

Cuando se llega a la etapa de equilibrio, los niños muestran mayor interés en obtener conocimientos ya establecidos. Es muy importante que esos conocimientos ya sean impartidos con cierto método y con ciertas técnicas. Y obviamente el paso del tiempo nos va indicando que poco a poco se necesita mayor rigurosidad.

Entre las primeras lecciones que ya podemos considerar “formales” de ajedrez se encuentran las de cómo dar jaque mate con poco material. Ya en esta etapa me separo de Soutuyo porque su trabajo se concentra en las primeras cuatro etapas, tras las cuales se pasa al niño al nivel superior. (Queda abierta la discusión sobre si ya en la tercera etapa se puede introducir algún tipo de lección formal).

Ya aquí empieza una dificultad nueva. Como hemos visto los avances de los niños, y a pesar de que tal vez intentamos cumplir con el ideal de formación de Soutuyo, es muy probable que de todas maneras hemos intentado forzar el paso. En esto puede influir la presión de una escuela o de un comité de deportes para participar en determinados eventos con ciertos “éxitos” deportivos. Sin embargo, debo llamar la atención en que es más importante respetar un proceso, y por esta razón hay que resistirse a las presiones.

Bien, ahora ubiquémonos exactamente en el momento en que hay que enseñar los jaque mates básicos. Hablamos de cómo dar jaque mate al rey solitario con dos torres, con dama y torre, con rey y dama, con rey y torre, etc.

A esta etapa le hemos dado muy poca importancia en Costa Rica, porque consciente o inconscientemente la consideramos “demasiado básica” o “muy fácil”. Tal vez interfieren ideas equivocadas como la más típica de todas: “esto nunca pasa y es más importante estudiar aperturas”. Esto provoca que se les imparta en una única lección todos los mates básicos y se pretenda que esa materia no hace falta ni repasarla. Así los instructores y entrenadores saltan directo a combinaciones en el medio juego y a la defensa siciliana, para volver a ver un final quién sabe cuándo.

Al respecto, deseo tomar como mías las palabras de Yuri Averbach (en “Teoría de los Finales de Partida”, Colección Escaques, España 1987, página 8):

“Es relativamente más fácil estudiar el final de partida con su pequeño número de piezas y peones que estudiar las demás fases del juego. En el desarrollo de la teoría ajedrecística a lo largo de los últimos 100 años, se han analizado concienzudamente y se han publicado en la literatura del juego, docenas de posiciones de final de partida. En estas posiciones se han encontrado los mejores métodos de ataque y de defensa, y el resultado final, considerado correcto por ambos bandos, ha llegado a determinarse. Además, para muchos finales se han establecido procedimientos típicos de juego y se han elaborado métodos auxiliares que permiten una apreciación rápida y exacta de la posición. A los finales que han sido investigados de esta forma se les llama teóricos. Al jugar estos finales, que a menudo están muy lejos de resultar fáciles, un conocimiento exacto es de la mayor importancia; cuando se los usa con acierto, la partida inevitablemente acaba con el resultado previsto.”

Sobre estas palabras me llama la atención que muchas veces los instructores-entrenadores se molestan porque un niño no logra ganar un final que supuestamente “ya se vio en clase”. En su frustración, quizás incluso por vergüenza, regañan al niño por no ganar algo “tan fácil”. Tal actitud lo que hace es trasladar la frustración al niño, provocando en él que pierda el gusto por el estudio de finales, y la situación lejos de solucionarse se reproduce. Aquí debemos ser humildes y recordar que era nuestro deber asegurarnos de que lo que impartimos haya sido debidamente asimilado por los niños, de tal manera que ellos siempre se encuentren en capacidad de reproducir en la práctica sus conocimientos.

Averbach prosigue más adelante: “Cuando se aprende ajedrez, uno debe empezar con un análisis de posiciones simples con un pequeño número de unidades combatientes. Y éstas, por regla general, son posiciones de final de partida. Analizando finales claras con las más variadas combinaciones de material, el principiante puede llegar a conocer las características especiales de las diversas piezas y el mecanismo de la lucha que sostienen unas contra otras. Habiendo adquirido una sensibilidad respecto a las propiedades de las diferentes piezas, puede comprender más fácilmente el modo cómo trabajan juntas. Así, el estudio de los finales más simples debería preceder al análisis de las aperturas y del juego medio.”

Con estas meditaciones preliminares espero llamar la atención de los instructores y entrenadores que tienen relación con la formación de niños en el ajedrez. Espero que se establezca un clima de discusión e intercambio de ideas en esta área. Queda allanado el camino para proseguir con el siguiente artículo, que pronto se publicará, sobre el final concreto de rey y dama contra rey.

Este, junto con los demás finales básicos de cómo dar jaque mate, deben recibir la mayor atención de nuestra parte. Me temo que muchos ajedrecistas jóvenes no están aprendiendo bien las bases de nuestro juego porque los hemos abandonado en esta área. Por esta razón, algunos jugadores que aprenden apenas un poquito de finales se convierten en los reyes tuertos de un país de ciegos.  Lo más grave de todo, es que fuera de nuestras fronteras no hay tantos ciegos.

Excelente Ajedrez y Organización en Naranjo

La Asociación Naranjeña de Ajedrez merece nuestras felicitaciones porque logró sacar adelante de manera excelente el Clasificatorio de Juegos Deportivos Nacionales.  Buen local, buena comida, extraordinario café y sobre todo el calor humano.  Naranjo es una de las asociaciones de ajedrez más auténticas y eficaces. Es uno de los motores del ajedrez nacional.  Y es muy justo decirlo, porque tiene un lider de larga trayectoria en Oliverio Vargas, quien ha logrado integrar un amplio equipo donde impera el espíritu de colaboración.
El apoyo de la Federación Central de Ajedrez fue muy importante, con don Oswaldo Durán, Mauricio Castro y Dizán Alvarado presentes. Sólo quedamos extrañados por la ausencia del señor presidente Diego Redondo, quien normalmente asiste con entusiasmo a todos los eventos.  Esperamos que las energías presidenciales se recuperen porque ocupamos líderes apasionados con el ajedrez, que se interesen profundamente en obtener el lugar que se le prometió al ajedrez en el nuevo Estadio Nacional.
Es de destacar también la excelente labor del Árbitro Principal, Pablo Bermúdez Vives, quien se concentró muy bien en sus funciones.  Consideramos que nos mostró un gran progreso, una gran madurez. Nos demostró que incluso un árbitro bueno puede superar actuaciones anteriores y ser aún mejor.
Bien por el ICODER, que al menos demostró voluntad para que este importante evento se realizara.  El bemol es que a pesar de las inscripciones electrónicas, los datos no fueron entregados a tiempo al cuerpo técnico y esto provocó un lamentable atraso en el inicio de la primera ronda.
Sobre las partidas de los participantes, debemos enfatizar en el hecho de que también se nota un progreso en calidad y en combatividad año con año.  No se trata únicamente de que se consolida la tendencia de crecimiento en el número de jugadores, lo cual es también, por supuesto, muy valioso.
Muchas partidas mostraron depurada técnica, profundas preparaciones de apertura, complejos medio-juegos y finales fantásticos.
Queremos mostrar una posición que pudimos observar en una de las rondas.  Pedimos disculpas a los jugadores porque no logramos registrar sus nombres y tampoco podemos asegurar cuáles fueron las jugadas que se realizaron desde esta posición.  Esto se solventará en el momento en que ellos nos envíen la información que nos falta.  Es necesario conocer que la abreviatura NN significa "no notificado".
En todo caso, esta posición fantástica es un ejemplo representativo de la originalidad que mostraron los participantes de todo el evento.  Un magnífico ejemplo de ¡Ajedrez del Bueno!

NN 1 - NN 2
Clasificatorio JDN Naranjo, 11.2009

[Murillo Tsijli,Alexis]

¿Cómo se llegó a esta posición?  ¡Parece salida de un final artístico compuesto!


1.Re2! Rh1 2.Rf2 1/2-1/2

lunes 9 de noviembre de 2009

Cosas que llaman la atención

En los últimos meses hemos sido testigos de muchos eventos que llaman la atención en nuestro pequeño mundo del ajedrez costarricense.
La lista de Elo nacional ha sido cuestionada desde varios puntos de vista. Su publicación, la manera en que se llevan y actualizan las estadísticas, su utilidad o no como uno de los parámetros de selección nacional. Incluso se ha cuestionado si es mejor utilizar únicamente el Elo Fide para nuestro calendario de competición y para llevar las estadísticas de nuestros jugadores. Este debate no es nuevo, pero lo que más llama la atención es que no se llega a un acuerdo definitivo sobre este importante tema, del cual no hemos mencionado todas sus aristas. Estoy seguro que muchos jugadores y dirigentes tienen mucho que decir sobre este tema.
También se ha discutido mucho sobre la conformación de la Federación Central de Ajedrez. Tanto en la formación de la Junta Directiva como de la misma conformación estructural. Se ha hablado sobre la necesidad de comisiones y de definir claramente el "padrón" de asociaciones federadas. Se habla sobre el presupuesto de la FCA, tanto sobre los recursos que provienen del ICODER como los que se generan por su propio accionar y los aportes que recibe de las asociaciones por cuotas anuales y por la realización de torneos. Tampoco en este tema, del que tanto se habla, se ha llegado a una claridad.
No se ha llegado a establecer con claridad un conjunto de funciones que sean exclusivamente federativas y otro que sea exclusivamente de las asociaciones.
No se ha establecido una línea de acción clara frente a los procesos de Juegos Nacionales y Juegos Estudiantiles.
Esto nos lleva también a otro tema polémico, que consiste en la definición de un orden de prioridades de la FCA que se refleje en programas concretos y permanentes. Se ha cuestionado el grado de apoyo a los jugadores de la selección nacional, la organización de los principales torneos, el apoyo a las categorías menores, el lugar que deben ocupar jugadores destacados y su posible aporte como entrenadores o instructores. Pero tampoco en ese sentido se ha llegado a acuerdos.
Se ha visto la necesidad de crear estructuras que mejoren la capacitación de los entrenadores e instructores. Así mismo, se ha cuestionado el papel que tienen los principales árbitros del país, y si es necesario también una mayor capacitación para ellos. Se han hecho esfuerzos aislados en este campo pero no se ha llegado a un verdadero proceso.
Existe en la actualidad un conjunto de condiciones muy favorables para salir del ajedrez artesanal y entrar en una verdadera etapa de ajedrez federado, más allá de ser una simple ficción jurídica.
Hay una proliferación de medios escritos en la Internet de ajedrecistas costarricenses, que espero no se detenga. Solo me preocupa que algunos han desnaturalizado los chats y están dando una muy mala imagen de nuestra comunidad. Es mejor que los ajedrecistas utilicen los medios para difundir sus ideas sin vulgaridad, con seriedad y si se quiere cierto formalismo. Todos pueden enviar a los diferentes medios sus opiniones y propuestas debidamente firmadas, o bien crear sus propios espacios.
Especial celo debería tenerse en los medios que se consideren "oficiales" de la FCA, porque son la principal cara que nuestra comunidad tiene frente a terceros, los cuales son potencialmente jugadores y potencialmente patrocinadores.
Hay que realizar avances concretos. Lo que hagamos o dejemos de hacer hoy, tendrá repercusiones muy profundas en el ajedrez costarricense por lo menos durante toda la próxima década. Y yo no soy de los que creen que todo se acabará en el 2012.

CONTADOR DE VISITAS

Hoy hemos añadido un contador de visitas a ¡Ajedrez del Bueno!
Decidimos iniciar el contador en cero como una muestra de respeto a nuestros lectores.

miércoles 26 de agosto de 2009

PROPUESTA DE STANLEY GÓMEZ

Saludos Alexis:
En estos días atrás intentando organizar un torneo de terceras y colaborando con juegos estudiantiles, se me ocurrió una idea que quisiera compartir, aprovechando su presencia en la comisión. En los últimos meses sin duda, la proliferación de torneo a ha sido muy buena. Sin embargo, me preocupa que esa iniciativa a recaído casi exclusivamente en Ernesto y Carlos Minero. Me preocupa porque es una muestra de que no hemos podido sacar el ajedrez a otras regiones del país y que las asociaciones no están funcionando como todos quisieramos.Definitivamente no es fácil organizar un torneo por varias razones, pero el punto crítico es la falta de patrocinio. En Puriscal(mi pueblo natal) o Alajuelita(donde trabajo) la gente y el comercio en general no invierte en ajedrez porque no lo conoce. De esa forma garantizar premios buenos es muy complicado, y sin premios buenos los jugadores fuertes de este país no van a ir a esos lugares a jugar y el ajedrez seguirá relegado.Mi idea es sencilla y fácil de realizar, al menos que se me este escapando algo, y consiste en lo siguiente: Tomar del presupuesto de la FCA, una vez que vuelva a tenerlo porque soy consciente del problema con el ICODER, un rubro al que podríamos llamar "incentivo de torneos". La idea es que la federación se guarde ese rubro supongamos unos 540 000 colones y lo ofrezca para patrocinar al menos dos torneos fuera de la capital al año. En ese sentido cada asociación establecería una oferta y la junta directiva de la FCA decidiría las mejores dos opciones. Esto básicamente nos permitiría dos torneos con una bolsa de premios de 110 000 al primer lugar, 90 000 al segundo y 70 000 al tercero. Pero además, sería un fuerte impulso para promover el ajedrez en todo el país a nivel de nuevos valores y a nivel comercial. El solo hecho de no tener que preocuparse por los premios ya le garantizaría a cualquier asociación tener un torneo en firme y comenzar a negociar patrocinios extra desde ese punto. A eso hay que sumarle que esos torneos podrían programarse en fechas oportunas para evitar, como ahora, que hayan meses sin torneos abiertos. De todos modos la Federación igual recibiría de vuelta una pequeña parte del dinero al finalizar el torneo,tal vez cobrando un porcentaje de las inscripciones(obviamente solo en el caso de estos dos torneos) y por concepto de ELO.Pienso que esta idea ayudaría a zonas como San Ramón, Naranjo, Perez Zeledón, las mismas Alajuela y Heredia y por supuesto a mi querido Puriscal.
Agradeciendo sus observaciones a esta idea se despide:
Stanley Gómez Huertas.

lunes 24 de agosto de 2009

CAMBIEMOS DE ACTITUD

¿PROBLEMÁTICA?
¡NO EXISTE!
¡MENTE POSITIVA!

Cada cierto tiempo tengo la oportunidad de conversar con diferentes aficionados, jugadores, exjugadores, padres de jóvenes ajedrecistas, árbitros y dirigentes. Cierto que ese contacto y comunicación con los demás no solo se realiza en el mundo del ajedrez, pero quisiera referirme principalmente a los que hay dentro de este que es mi gremio favorito. Esas conversaciones me sirven para alimentar mi conocimiento sobre las diferentes perspectivas, las preocupaciones, los intereses, sueños, proyectos y claro, ¿por qué no?, de las frustraciones que todos de alguna manera tenemos. Muchas veces los pensamientos positivos, las esperanzas, los proyectos, chocan contra muros reales, pero la mayoría de las veces son muros imaginarios que vamos creando hasta darles una dimensión desmesurada, de manera tal que vemos gigantes donde hay molinos de viento.
A veces, el techo que construimos y queremos alcanzar es demasiado alto para los recursos disponibles y para el esfuerzo que estamos dispuestos ha hacer para conseguir los necesarios. A veces es al revés, y sobredimensionamos la importancia de metas muy pequeñas y locales para equipararlas a las más altas, con lo cual además se interfiere innecesariamente con personas con las cuales no estamos compitiendo realmente.
Es muy frecuente que las personas que están en disposición de ayudar a los demás, sean llamados entrenadores, árbitros, dirigentes, benefactores y un muy largo etcétera, sean blanco de los ataques, serruchadas de piso, difamaciones, y otros muchos recursos negativos de parte de las mismas personas que pueden ser las beneficiadas de su trabajo, o bien, de los mismos colegas. Una de las más destructivas actividades dentro del ajedrez nacional es afirmarse como el único que sabe, el único que hace. Un maestro de escuela en Upala no creo que saque tiempo para atacar el trabajo de otro en Puerto Viejo: pero si es común que un ajedrecista de la Metrópoli intente devastar los esfuerzos de otro en la Vieja Metrópoli.
Obstruir el trabajo de los colegas es obstruir el trabajo de uno mismo. Los gremios se construyen para el progreso y la defensa de intereses comunes. El respeto, y por qué no, la veneración por el trabajo ajeno, son de suma importancia para que los demás tengan las mismas actitudes con uno. En efecto, en el ajedrez nacional hay muchas personas con grandes conocimientos para formar a ajedrecistas en formación, entrenadores para avanzados y con un nivel competitivo diferenciado, hay dirigentes muy diligentes y árbitros con gran conocimiento de lo que hacen.
Quienes no creen tener el nivel de los demás, o necesitan destruirlos para poder ocupar sus puestos porque creen que esas fuentes de “empleo” en el ajedrez son únicas terminan haciendo el ridículo o destruyendo esas fuentes de ingreso incluso para ellos mismos. Es mejor ceder, dar campo a que otros se vean beneficiados por su trabajo pues con el tiempo eso hará crecer la demanda por nuestra actividad.
Subvalorar el trabajo propio es otra manera de destruir el trabajo de los demás. Cierto que en otros gremios ese es un fenómeno problemático pero que el tiempo va corrigiendo. Por ejemplo entre taxistas o entre abogados. Hay muchos oferentes del servicio y para competir por los clientes, que también son numerosos, muchos han recurrido a bajar precios. Sin embargo, las leyes de mercado funcionan bastante bien como para que con el tiempo se llegue al precio de equilibrio. Los caros sólo podrán sobrevivir si ofrecen mucha calidad y los muy baratos desaparecen porque no cubren costos de operación. Pero en el ajedrez no tenemos una oferta grande de entrenadores ni de árbitros. Todavía podríamos hacer una lista exhaustiva sin necesidad de gastar media página. Las leyes de mercado no funcionan para llegar a un precio de equilibrio. Que se subvalore el trabajo solo logra que los colegas abandonen esta actividad y se destruye en todo caso el trabajo propio. Uno de los factores que dan sentido al trabajo de un entrenador es que haya competencia. Si dos o tres cantones son los únicos que tienen entrenadores con bajos salarios y los demás los tienen por amor al arte, pronto se verá que quienes no cuentan con recursos van desapareciendo y los que tienen escasos recursos no progresan.
Uno de los sueños de todos los ajedrecistas es que se imparta el ajedrez desde las escuelas. Algo como una materia obligatoria. Una meta muy alta y además innecesaria. Si observamos que ni siquiera la política del Estado costarricense de llevar el inglés a todos los estudiantes ha sido posible por falta de maestros tanto en número como en calidad ¿es realista pensar que podríamos cubrir a toda la población de estudiantes con los recursos humanos con los que contamos en el ajedrez nacional?
Además, todavía dentro de nuestro gremio tenemos personajes que creen que el ajedrez debe impartirse gratuitamente. Por ejemplo, sé de un caso en el que un ajedrecista de renombre ofreció los servicios para hacer un club de ajedrez en una institución privada, y no fue contratado porque otro ajedrecista llegó al mismo lugar a ofrecer lo mismo ¡gratis! De más está decir que en poco tiempo el club cerró y esa institución no volvió a mostrar interés en este tema.
En los casi veinte años que llevo siendo entrenador de ajedrez me he topado con muchos padres de familia que piensan que la Federación debe dedicar todos sus recursos a los jugadores infantiles. Luego de tres, cuatro o cinco años, muchos de esos padres de familia desaparecieron del medio porque, aunque sus hijos tenían mucho talento y prometían llegar a muy altos niveles, de pronto perdieron el interés por el ajedrez. Ese es un fenómeno natural e independiente de la cantidad de recursos que se dediquen al ajedrez infantil. Otros, cuyos hijos progresaron un poco más y permanecieron, empezaron a cambiar el discurso para pedir que los recursos se destinaran nada más a los jugadores juveniles consolidados porque demostraron que de verdad “tienen nivel”.
Probablemente la queja tiene mucho que ver con los escasos recursos con los que cuenta el ajedrez nacional. La Federación de Ajedrez se financia sobre todo con los aportes que brinda el Estado a través del ICODER, y no ha sido raro que esos aportes muchas veces no se hagan efectivos. Otra fuente importante es la inscripción de los jugadores en ciertos eventos. Una queja muy generalizada entre jugadores y dirigentes es que no hay patrocinios. Pero yo pregunto ¿es ésa una queja válida? Creo que no, porque no hay un esfuerzo sistemático por conseguir y conservar patrocinadores.
Otro tópico importante y que dichosamente se está trasladando al ojo de la tormenta en las discusiones es el papel de desempeñan las Asociaciones y el que deberían desempeñar. El qué y el deber ser, son cosas diferentes. Desgraciadamente, hemos convertido a las asociaciones en lo que no debe ser, y con ello hemos logrado el mismo resultado con la Federación. Si hay veintiuna asociaciones deberíamos esperar que ya terminando septiembre u octubre se hayan realizado veintiún torneos clasificatorios de Tercera Categoría, uno en cada asociación federada. Aún aceptando que algunas tuvieran alguna razón de peso para no realizar esta actividad, eso no debería pasar más que en dos o tres. Esta afirmación es válida igualmente para los clasificatorios de Segunda Categoría.
¿Cuál asociación de ajedrez ha establecido un convenio con alguna institución educativa? ¿Cuál asociación ha buscado patrocinadores? ¿Cuál asociación ha llevado un rato de ajedrez a un asilo o a un orfanato? ¿Cuál ha donado siquiera un tablero, un reloj o un libro a una escuela de escasos recursos? ¿Cuántas están realmente haciendo al menos torneos de vez en cuando? ¿Adónde, por el Amor de Dios, se están impartiendo charlas, conferencias, sesiones de partidas simultáneas…? ¿Cuál ha organizado una exhibición de promoción para enseñar ajedrez al público en general? ¿Cuántas pueden decir que cuentan con los servicios de un árbitro bien formado y reconocido por la FCA?
¿Esperamos que todo eso lo realice la pobre Federación? Parece que aún no comprendemos ni siquiera las verdaderas funciones de la Federación y de las Asociaciones aunque están escritas en sus Estatutos.
Aparte de toda la gran actividad que puede estar enmarcada por el “ajedrez federado” también existe otra faceta en la que apenas ha habido incursiones esporádicas y tímidas. La organización de actividades ajedrecísticas desde la perspectiva empresarial. Las excusas parecen redundantes: “es que la Federación sólo poner trabas”, “es que la Federación debería apoyar el trabajo”…
No, eso no es empresa (privada). Si usted quiere lucrar con el ajedrez, puede hacerlo desde esa perspectiva, que de parte de la Federación recibirá lo único que ella puede ofrecer y que es lo único que usted necesita: el visto bueno.
Eso me lleva a otro punto: la realización de torneos internacionales. Es muy común oír grandiosas ideas de cómo hay que hacerlos y al final establecer que esa es una función de la FCA. Si hacemos una lista de torneos internacionales en el mundo ¿Cuántos son los que organizan directamente las federaciones nacionales? ¡Casi todos los eventos son iniciativas privadas!
Invito a meditar acerca de nuestra verdadera ubicación en el ajedrez nacional. Es algo muy sencillo. No soy ni más ni menos que X. Sobre la problemática del ajedrez, sea nacional o en mi entorno inmediato, ¿cuáles son los límites, las dificultades, los desafíos? Esto nos permitirá contestar también otra pregunta muy importante ¿qué puedo aportar?
Esta meditación nos abrirá los ojos y nos hará comprender que todo lo que hemos mencionado antes es poca cosa. Está lleno de trivialidades. Preguntas simples con respuestas fáciles. Problemillas cotidianos con soluciones inmediatas. Tan sencillo como tener sed y tomarse un vaso de agua.
Si esta meditación la hacemos a consciencia, nos sorprenderemos de los resultados y nuestra actitud pasará a ser muy positiva, lo cual dará frutos muy dulces y numerosos.
Cuando eso sucede se hace historia.
Un día mi hermano Manuel y yo estábamos hablando de que muchos ajedrecistas se referían a la necesidad de un libro sobre el ajedrez costarricense. De pronto nos pusimos serios y decidimos hacerlo nosotros. Al final ¡escribimos dos!
Un día un niño llamado Alejandro Ramírez dijo a sus padres que quería ser Gran Maestro, sus padres le creyeron, y nada los detuvo.
Muchos decían que hacía falta un club de ajedrez en San José. Un día un grupo de personas decidieron pasar a la acción y ahí está el Club Metropolitano de Ajedrez.
Pensemos en torneos de todas las categorías, pensemos en entrenadores en las selecciones nacionales, pensemos que pronto tendremos los recursos necesarios para llevar el ajedrez a todo el territorio nacional, que mejorarán los premios, que nuestros niños podrán ir a cualquier torneo internacional con todos los gastos pagos y todo lo que se les ocurra. Pasemos a tener una mente positiva sobre el ajedrez nacional y desechemos todo el negativismo.
Yo me atrevo a pensar en la Olimpíada Mundial de Ajedrez en San José en el año 2016 y ya creo que es una realidad. Piense bien si su reacción refleja una mente positiva.

domingo 23 de agosto de 2009

FELICITACIONES AL CLUB METROPOLITANO DE AJEDREZ

El Club Metropolitano de Ajedrez ha promovido una verdadera renovación del ajedrez nacional desde que abrió sus puertas. Sus acciones han provocado cierta atmósfera de competencia en toda la comunidad y desde luego se convirtieron en el parámetro de comparación sobre la calidad de la actividad deportiva y administrativa deseable.
Todavía falta mucho por hacer, ciertamente, pero ese club va muy bien encaminado. Varias Asociaciones y muchos ajedrecistas confluyen de diferentes maneras en sus actividades y hasta los más escépticos han aceptado la idea de que este club llegó para quedarse.
En el mundo ideal, faltaría una oficina para la Federación Central de Ajedrez. Me refiero a un centro administrativo separado de la idea de un club, aunque físicamente podría estar cerca o dentro de uno.
Recuerdo que ese ideal no es tan utópico, porque cuando la Federación Costarricense de Ajedrez se encontraba en la sede de la Asociación Central de Ajedrez, 50 metros este del Hospital San Juan de Dios, sobre la Avenida Central en los altos de la Relojería Channel (no sé si esa relojería existe todavía), se realizaban torneos pequeños y grandes (a veces varios al mismo tiempo), se realizaban reuniones de Junta Directiva, se jugaban pimpones y había una sodita. A veces se podían ver todas las actividades simultáneamente. Cuando el ajedrez nacional abandonó esa sede, retrocedió tanto que...
Bueno, quizás sea cierto que alguna oficina nos darán en el nuevo Estadio Nacional. Ojalá.
Mientras tanto, los señores Diego Redondo, Jonathan Carvajal y David Rodríguez deben seguir por el camino derecho que han tomado.
Y también quienes impulsan al CMA (más o menos Renovación), los señores Luis Padilla, Mauricio Castro, Ernesto Alvarado, Carlos Minero y el famoso etcétera no sólo esperamos que sigan por ese buen sendero, sino que reciban más apoyo de la comunidad.
Ahora nos anunciaron un evento grande, de dos torneos paralelos por invitación con Elo internacional.
Me alegra mucho ver en su anuncio en el Blog AjedrezUniversal que tienen como meta que el Elo Nacional desaparezca en beneficio de adoptar el Elo Internacional. Esa idea la he promovido desde hace varios años. En los últimos dos años insistí mucho sobre ella sobre todo en Cartago, medio en el que me relaciono más. Como existen varias dificultades iniciales (que tienen más que ver con la percepción que con los hechos), una idea de este tipo no solo encuentra la indiferencia de algunos, sino que, sobre todo, el rechazo de muchos. "Dolarizar" el Elo es lo mejor que podemos hacer. Si existen dificultades para todos los jugadores costarricenses para avanzar en el ajedrez mundial, debemos identificar que una de las principales es nuestro subvaluado Elo Internacional. No me refiero a uno o dos casos particulares, me refiero al promedio. Es muy difícil para los jugadores más jóvenes contar con un Elo Internacional que refleje su progreso y que lo acerque a la meta de un título internacional. También es muy difícil para otros jugadores veteranos mantener su propio Elo porque cuando esporádicamente se hacen torneos con Elo Internacional la expectativa es muy alta. Esto incluye hasta la misma Final del Campeonato Nacional.
Además, tenemos varias situaciones absolutamente ridículas. Nuestro mejor jugador, Alejandro Ramírez, Gran Maestro y por mucho el primer Elo Internacional de Costa Rica, está subvaluado en la lista de Elo Nacional.
Adelante con este proyecto a los señores del CMA y ojalá la comunidad nacional lo apoye, o al menos acepte la discusión seria del tema.
Aparte de eso, dado que la Federación Central de Ajedrez no cuenta con personal ni sede, debo señalar que existe un riesgo grande de pérdida de documentos de valor histórico. Aunque se utilizara el Elo Internacional, ese riesgo no deja de existir. La necesidad de un archivo único, que no sea simplemente una bodega, es muy grande. Las planillas de partidas, las tablas de los torneos, libros de actas y correspondencia con cierta antigüedad, amén de fotografías y las mismas listas de Elo. Todo eso se debe conservar y procesar para utilizar la información valiosa en provecho de nuestros jugadores y de los formadores (llámense entrenadores, árbitros, directivos). Aunque se lograra contar con una oficina espaciosa en el Estadio Nacional con lugar suficiente para un archivo, ¿quién estaría en disposición de procesar los datos históricos, las partidas y las estadísticas?